Refinanciar es pasar tu hipoteca a otra institución con mejores condiciones. La pregunta correcta no es «¿la tasa nueva es más baja?». Es: «¿lo que voy a pagar de aquí en adelante es menos que lo que iba a pagar?».
Los tres números
- Saldo que te falta y cuántos meses quedan.
- Todo lo que pagarías con el crédito actual hasta el final.
- Todo lo que pagarías con el crédito nuevo, sumando formalización, avalúo, timbres y la comisión por cancelar el viejo.
Si el tercero es menor que el segundo, refinanciar conviene. Si no, no — por más que la tasa suene mejor.
El detalle del plazo
La oferta nueva casi siempre viene con el plazo reiniciado. Si te faltaban 12 años y el nuevo crédito es a 20, la cuota baja mucho y el total sube. Pedí la cotización al plazo que te falta, no al plazo estándar. Ahí se ve si el ahorro es real.
Amortización francesa
Al principio de una hipoteca casi toda la cuota es interés. Por eso refinanciar temprano rinde mucho más que refinanciar tarde, y por eso un abono extraordinario en el año 3 vale muchísimo más que el mismo abono en el año 15.
Antes de firmar, preguntá si el avalúo y la formalización se reintegran si el crédito se formaliza. Varias instituciones lo hacen y no lo dicen si no preguntás.
