El aguinaldo es la única vez al año en que la mayoría tiene una suma grande junta. Lo que se hace con él en dos semanas define buena parte del año siguiente.
Un orden que funciona
- Primero, lo que ya está comprometido de enero: marchamo, matrícula, útiles. Apartalo antes de gastar nada.
- Segundo, la deuda más cara. Un abono a la tarjeta rinde más que cualquier inversión que te ofrezcan.
- Tercero, el fondo de emergencia hasta donde llegue.
- Cuarto, lo que quieras. Y que sea de verdad lo que quieras, no lo que sobró.
Por qué la deuda antes que el ahorro
Abonar a una tarjeta al 45% te «rinde» 45% garantizado. Ninguna inversión con ese retorno y sin riesgo existe. Si tenés saldo de tarjeta y a la vez estás ahorrando, estás pagando por ahorrar.
El error de diciembre
Comprometer el aguinaldo antes de que llegue —comprando en cuotas en noviembre— convierte el ingreso extra en una deuda que arranca en enero, que es el peor mes del año para arrancar una deuda.
Apartá lo de enero el mismo día que te depositan. La plata que se queda en la cuenta corriente se gasta sin que nadie decida gastarla.
