Casi todas las deudas caras empiezan igual: algo se rompe, alguien se enferma, se acaba un trabajo. No había plata disponible, y la tarjeta sí estaba disponible. El fondo de emergencia no existe para rendir: existe para que ese momento no te cueste 45% anual.
De cuánto
- Primer objetivo: ₡300.000 a ₡500.000. Cubre la mayoría de los sustos chicos.
- Objetivo real: tres meses de tus gastos fijos.
- Si trabajás por tu cuenta o tu ingreso varía: seis meses.
Dónde ponerlo
En algo que puedas sacar el mismo día y que no esté a la vista. Una cuenta aparte del salario funciona bien. Un certificado a plazo no: cuando lo vayas a necesitar, va a estar bloqueado justo ese mes.
Fondo primero o deuda primero
Si tenés deuda de tarjeta, armá el fondo chico —los ₡300.000— y después atacá la deuda con todo. Sin ningún colchón, el primer imprevisto te devuelve a la tarjeta y el esfuerzo se pierde. Con un colchón mínimo, el plan aguanta.
Automatizalo el día que te pagan. Lo que se aparta después de gastar, no se aparta.
